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La leyenda de la hermana abandonada

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La leyenda de la hermana abandonada empezó en una mansión de Nueva York allá por el año 1666. En aquella lujosa mansión de la época habitaba una mujer de grandes riquezas, procedente de una familia adinerada y que sentía un gran interés por los niños.

La mujer se llama RoseMary y se había casado muy joven con un empresario muy rico, también de familia noble. Al poco tiempo de casarse, RoseMary quedó embarazada de aquel empresario exitoso, pero como a él no le gustaban los niños decidió que lo mejor era ocultarle que se encontraba en estado de buena esperanza.

Poco a poco fue engordando y con el tiempo su marido descubrió que se había quedado embarazada, cosa que no le hizo ninguna gracia.

RoseMary tuvo un bonito embarazo aunque se encontraba realmente triste porque no sabía qué hacer con aquella hija que no había sido buscada. Estuvo mirando hospitales y centros para niños, con el fin de darla en adopción cuando naciera y cuando dio a luz, acudió a un centro especializado en el que la dio en adopción.

Con el paso de los años, se casó con otro hombre que sí le encantaban los niños y tuvo otra hija, esta vez buscada, que se llamaba Mary. Mary, fue creciendo en el cariño de una familia que la quería, cuidaba de ella y la apoyaba en todo tipo de circunstancias para darle lo mejor de sus padres y conquistar un futuro prometedor.

Mary tenía una amiga imaginaria con la que hablaba cada día que le relataba cómo su madre la había abandonado desde pequeña y este hecho, hacía sentir una profunda tristeza a Mary que no podía casi ni explicar. Constantemente, le hablaba a su madre de su amiga imaginaria pero ella, parecía no prestarle más importancia de la que tenía.

Un buen día, cuando la mamá de Mary llegó a casa se encontró a la joven jugando como hacía varias ocasiones con su amiga imaginaria, y le preguntó a su mamá: ¿mamá, tengo otra hermanita, verdad? Acto seguido, RoseMary se puso a llorar y tiró lo que tenía entre manos del susto.

En aquel preciso instante, RoseMary comprendió que aquella hija que había tenido años atrás de tener a Mary, se estaba comunicando con su hermana y conoció como a consecuencia de una enfermedad la niña tuvo serios problemas que no pudo superar. Ahora, RoseMary sabe que tiene dos hijas consigo que quieren cuidar de ella, o quizás una de ellas no.